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¿Cuándo llevamos a nuestro hijo a la guardería?

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Fecha de publicación: 28-09-2011

En el hecho de plantearse o no la asistencia a guardería, además de los posibles beneficios o problemas para los niños, hay que tener en cuenta las necesidades de los padres. La situación sociolaboral actual (trabajo de los dos miembros de la pareja, familias monoparentales, etc.) hace que los padres tengan que derivar el cuidado de sus hijos de menos de 3 años a otras personas durante su jornada laboral. La guardería es el lugar más habitual.

¿Qué enfermedades se producen y qué beneficios hay?

El principal problema que ocasionan las guarderías es un mayor número de infecciones, sobre todo, respiratorias (catarro, otitis, bronquitis o neumonías) y de diarreas.

Entre un 30 y un 50% de estas infecciones podrían estar relacionadas con la asistencia a guarderías. En general, estas enfermedades no suelen ser graves y suceden en el período inmediato de incorporación del niño a la guardería, no continuando en los años siguientes.

Aunque no todo son problemas. La guardería puede ser beneficiosa sobre el desarrollo infantil de niños prematuros y niños con problemas sociales. Favorece el adiestramiento y adaptación de estos niños; pero sólo se ha podido demostrar el beneficio en ese tipo de niños. No hay datos que nos permitan decir que pueda ser beneficiosa para la población infantil en general.

¿A cuál?

Hay tres formas de atención a los niños. El cuidado en el propio domicilio, el cuidado fuera de casa en grupos pequeños y el cuidado en guardería en grupos mayores.

El riesgo de padecer enfermedades disminuye en relación al número de niños atendidos. Así, en la guardería habitual se producen más infecciones que en la atención de grupos pequeños en domicilios ajenos a las familias (family day-care), y en ésta más que en los atendidos en el medio familiar. Este tipo de instituciones, habituales en los países europeos, se están iniciando en nuestro país.

Las denominadas “escuelas infantiles” tienen una regulación específica del Ministerio de Educación y Ciencia (adaptada por las comunidades autónomas). El número máximo de niños de 0 a 1 año por aula es de 7 a 8, de 1 a 2 años 13 por aula y de más de 2 años de 18 a 20.

¿Cuándo?

Algunos factores que influyen en el número de infecciones son: las medidas higiénicas del local, el número de niños por cuidador y las características del propio niño. El factor más importante es la edad de inicio de la guardería. La incidencia de cuadros infecciosos durante el primer año de vida, es mayor debido a la inmadurez de sus defensas. Se recomienda por tanto intentar retrasar la edad de entrada en la guardería.

¿Cuándo no?

Un aspecto que preocupa tanto a los padres como a los trabajadores de guarderías es el tiempo en el que, al niño se le recomienda no asistir a ellas. La tabla que aparece a continuación sintetiza el tiempo recomendado de absentismo en la guardería en las enfermedades contagiosas más comunes.

TABLA 1. Tiempo recomendado de ausencia en la guardería

Varicela:

Hasta 5 días desde el inicio de las lesiones o cuando las lesiones estén secas.

Sarampión:

Hasta 5 días desde el inicio del exantema.

Rubéola:

Hasta 5 días desde el comienzo del exantema.

Paperas:

Hasta 5 días desde el inicio de la hinchazón de las glándulas.

Escarlatina:

2 días después del inicio del tratamiento antibiótico.

Diarrea:

Si presentan más de tres episodios de diarrea durante 24 horas o se acompaña de fiebre, hasta que desaparezca la diarrea.

Diarreas específicas:

Por Giardia o Campylobacter: 24 horas sin diarrea.

Por Shigella, un coprocultivo negativo.

Por E. Coli. Entero-hemorrágico, 2 coprocultivos negativos.

Hepatitis A:

Habitualmente ninguno.

Tos ferina:

5 días desde el inicio del antibiótico. 3 semanas para los no tratados.

Impétigo (infección de piel):

24 horas desde el inicio del antibiótico y que las lesiones no estén drenando.

Tuberculosis pulmonar:

2 semanas desde el inicio del tratamiento.

Amigdalitis:

24 horas desde el inicio del tratamiento antibiótico.

Sarna, piojos:

Hasta iniciar tratamiento.

Conjuntivitis purulenta:

24 horas desde el inicio del tratamiento.

Alternativas

La alternativa o el complemento a las guarderías tradicionales sería la atención de grupos pequeños en domicilios ajenos a las familias (family day-care). Estos “hogares de cuidado familiar” deberían estar atendidos por personal con formación específica para el cuidado infantil, así como acondicionados y equipados adecuadamente

Conclusiones

Los tres tipos de cuidados mencionados tienen sus ventajas e inconvenientes. Es función de los padres, según las posibilidades económicas y personales, la elección de uno u otro.

Se aconseja retrasar lo más posible la entrada de los niños en la guardería, para que su sistema defensivo contra las infecciones esté más maduro.

Fecha de publicación: 28-09-2011
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