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Tubos de ventilación en el oído

Fecha de publicación: 10-01-2012

¿Para qué se ponen tubos de ventilación en los oídos?

Poner tubos en el oído es una de las intervenciones más frecuentes en la infancia. Se hace en niños y niñas con pérdida de audición por tener líquido en el oído medio, y en los que padecen otitis media de repetición.

¿Cómo funcionan?

El oído medio está situado entre el tímpano y el oído interno (ver dibujo). El sonido llega por el orificio del oído, a través del conducto auditivo externo, hasta el tímpano. Desde allí se transmite a través de la cadena de huesecillos hasta el oído interno. Para que la transmisión se haga bien, el oído medio debe estar bien ventilado. El aire le llega desde la parte más alta de la faringe, que está al final de los orificios nasales, a través de la trompa de Eustaquio. En niños pequeños este mecanismo está menos desarrollo que en los adultos, por lo que es más fácil que se produzca líquido y otitis de repetición.

Cuando se pone un tubo de ventilación en el tímpano, la presión en el oído medio se normaliza y disminuye la frecuencia de otitis.

¿Cómo se ponen los tubos?

Los pone el especialista en Otorrinolaringología. Es una intervención fácil y de corta duración. En niños hace falta anestesia general para estar seguros que no se mueven mientras se ponen.

El tímpano se alcanza a través del conducto auditivo externo, por lo que la intervención no deja cicatriz. Se hace un pequeño orificio en el tímpano, se vacía el líquido que hay en el oído medio y se pone el tubo.

¿Cuánto tiempo se suelen dejar?

Habitualmente el tubo se queda en el tímpano entre 6 y 18 meses. En algunas situaciones se colocan tubos de duración mayor.

Si luego se siguen produciendo otitis de repetición es porque la función de la trompa de Eustaquio aun no se ha normalizado, y a veces hay que volver a poner tubos.

¿Se caen por si solos o hay que quitarlos?

El propio tímpano suele expulsar el tubo hacia el exterior conforme se va curando. A veces puede ser necesario quitarlo si tras 2 ó 3 años aún no se ha eliminado.

¿Se puede bañar mientras tiene tubos de ventilación?

Hay varias opiniones sobre esto. La recomendación se establece hablando el otorrinolaringólogo con los padres.

La entrada de agua contaminada en el oído favorece que se desarrollen otitis. Cuando el niño/a se ducha, se baña o nada en la superficie del agua apenas entra agua en su oído, siempre que no hunda la cabeza. Sin embargo, muchos expertos aconsejan usar tapones en la ducha, el baño y para nadar, y recomiendan evitar completamente que el niño/a bucee mientras lleve tubos.

¿Qué problemas pueden dar?

Después de la intervención se hacen controles para comprobar que funcionan bien y que no hay complicaciones.

Las complicaciones más frecuentes son que:

  • el tubo se obstruya

  • se expulse antes de tiempo,

  • deje alguna lesión en el tímpano, como una perforación persistente, una esclerosis o una atrofia local.

Fecha de publicación: 10-01-2012
Autor/es:
  • Ana María Fullana Montoro. Pediatra. Centro de Salud “Salvador Pau”. Valencia
  • José Aldasoro Martín. ORL. Hospital General de Castellón. Castellón