Padres y pediatras
al cuidado de la infancia y la adolescencia

Nuestra Encuesta

En relación con las mochilas, la mejor solución sería:

Suscripción a nuestro boletín.

Fiebre

  • pdf
  • friend
  • print
  • Googleplus
  • Twitter
  • Facebook
Fecha de publicación: 27-09-2011

¿Qué es la fiebre?

La temperatura normal del cuerpo varía algo de unas personas a otras. También a lo largo del día, de modo que al final de la tarde suele ser más alta. Como norma general se considera que un niño tiene fiebre cuando la temperatura es mayor de 37,5ºC si se toma en la axila ó 38ºC si se hace en el recto

¿Por qué se produce?

La fiebre no es una enfermedad. Es una reacción normal del cuerpo, casi siempre provocada por una infección por virus y, menos veces, por bacterias. En realidad, se trata de un medio de luchar contra la infección y activar las defensas del organismo.

¿Cómo sé si mi hijo tiene fiebre?

En primer lugar, por la sensación de temperatura elevada al tocar al niño. Otros signos que pueden ayudar a detectar la fiebre son el enrojecimiento de las mejillas, cierto brillo en los ojos, una inactividad inusual, sensación de frío y escalofríos, taquicardia y aumento de la frecuencia de la respiración e, incluso, el exagerado descenso de los testículos dentro del escroto en los varones

Si piensa que su hijo puede tener fiebre, lo mejor es comprobarlo con un termómetro. Da igual de qué tipo sea, salvo los de mercurio que ya no se recomiendan. Lo que importa es saber cómo se usa. En menos de la mitad de los casos de sospecha de fiebre, realmente la tendrá.

¿Cómo se trata?

Lo más importante no es la fiebre sino el estado general (“la pinta”) del niño. Si juega y está contento es una señal de que se encuentra bien, aunque tenga fiebre, y no debe preocuparle demasiado, ni necesita ningún tratamiento.

Si el niño está molesto, para aliviarle puede:

  • Quitarle ropa para que el cuerpo pierda el calor que sobra. No dude en dejarlo sólo con una camiseta, pero que no esté incómodo.

  • Bañarle con agua templada, pero no fría. Lo ideal es que el niño permanezca tranquilo unos minutos "a remojo". Como es normal, vigilado por una persona mayor. No debe usar las compresas con alcohol.

  • Si la fiebre es alta o el niño está incómodo, puede darle algún medicamento para bajarla (antitérmicos). Los más empleados son el paracetamol y el ibuprofeno. Si el niño es pequeño, usar en gotas o jarabe. Seguir las dosis y las normas que se aconsejan en el folleto del producto. Atienda más al peso que a la edad.

  • No es conveniente usar rutinariamente dos antitérmicos a la vez o de forma alternativa. Si el niño está contento, juega y no se encuentra mal, no hará falta dar antitérmicos aunque tenga fiebre. Tratando la fiebre no le curamos nada. Sólo intentamos que se encuentre menos molesto.

  • No hace falta despertar al niño si está dormido para administrarle un antitérmico.

  • Actualmente, se desaconseja el uso de ácido acetilsalicílico (Aspirina®) para el tratamiento de la fiebre en niños y adolescentes.

  • Ofrecerle líquidos con frecuencia para recuperar las pérdidas por el exceso de temperatura y prevenir así la deshidratación.

  • Los antibióticos no son útiles para tratar la fiebre ni las infecciones por virus que, por otra parte, son la causa más frecuente de fiebre en los niños.

¿Cuándo debo consultar al pediatra?

Es aconsejable consultar al pediatra si:

  • la fiebre dura más de 48 horas;

  • la temperatura alcanza los 40ºC;

  • el niño está muy irritable o adormilado;

  • el niño tiene mal aspecto general o le cuesta respirar;

  • si le aparece una erupción en la piel;

  • si el niño tiene menos de 3 meses de edad, en cualquier caso, deber ser valorado sin demora por un profesional sanitario.

En definitiva, respecto al momento más adecuado para consultar sobre la fiebre de su hijo a un pediatra, en la mayor parte de los casos el mejor consejero será su propio sentido común.

Casi siempre, además de la fiebre, el niño tiene otros síntomas que pueden ayudar a saber la causa de la misma, como estornudos, tos, dolor de garganta o de oídos, diarrea o sarpullido.

¿La fiebre de mi hijo se deberá a que le ha salido un diente?

Aunque la erupción de un nuevo diente pueda ser la causa de algunas molestias e incluso de una elevación de la temperatura corporal, no se debería atribuir la fiebre de un niño a la dentición.

Lee más...

Fecha de publicación: 27-09-2011
Autor/es: